La compañía y el apoyo ofrecido desde Guata ha calado en los corazones de nuestros mayores, así lo refleja la frase que nos dedica una mayor participante, de 91 años de edad, que vive sola:

“les debo todo, no poder ir al supermercado y no poder contar con nadie en esta situación y que desde guata se encarguen de todo  me da la vida, han sido mis pies y mis manos”

El mayor logro para todo el equipo que conforma guata Santa Úrsula, profesionales y equipo de voluntarios, ha sido poder continuar conectados a las personas mayores, poder salvar las barreras físicas que el confinamiento ha supuesto, a través de las llamadas telefónicas principalmente. 

El contacto continuo, nos ha permitido, por un lado informarles de los avances de la situación, a la vez que supervisar sus necesidades y sus cambios anímicos como consecuencia directa del confinamiento y en la medida de lo posible darle una respuesta adaptada a sus peticiones, relacionadas principalmente con poder desahogarse, pasar un rato entretenido, paliar los sentimientos de soledad y de forma puntual, asesorar sobre recursos municipales además de llevar a cabo, compra y entrega  de alimentos y medicamentos a su domicilio.

Sin duda, las conversaciones y los espacios dedicados al apoyo emocional, han sido las actividades telemáticas más demandadas entre nuestros mayores, observando importantes mejoras en su estado anímico tras pasar un ratito cada día al telefóno con ell@s.