Caya, voluntaria recién llegada a Guata, acompañando a “sus niñas” así las llama cariñosamente, Milagros y Doña Candelaria y Milagros, madre  e hija respectivamente, que también forman parte de nuestra familia GUATA. Han querido compartir la maravillosa tarde que ha pasado; primero se fueron a la peluquería y para rematar el día, de paseo y merienda por Alcampo. Gracias Caya por tu solidaridad y vocación de ayuda a los demás.

ESPERAMOS QUE ESTOS RATITOS CUMPLAN MUCHOS AÑOS MÁS

¡¡¡¡Volvemos muy pronto con más noticias de nuestra GUATA Santa Úrsulera!!!