Y llegó el gran día que muchos/as estaban esperando, ir a visitar a la «Patrona», un sueño, que muchas compartían y que gracias a Guata y a su equipo, ha sido posible. Sin duda, la salida más emotiva, sus caras eran el vivo reflejo de la alegría. Como siempre, no pudo faltar la merienda y esperando como bien decían, a volver muy pronto otra vez.